En todas partes del mundo son muy comunes las reuniones familiares, y para no pocas personas esto se convierte en una estresante odisea. Reunirse en una comida festiva con personas con estrechos vínculos familiares y diferentes formas de ver la vida, a veces puede ser lamentable. Por suerte no siempre estas reuniones salen mal y existen muchas personas que comparten sus vivencias. Aquí te damos 10 formas que te van a ayudar a mantener la armonía familiar.

Repartir tareas

Siempre hay quien se sienta a ver como los demás trabajan para después criticar sin pudor y así comienzan los malos entendidos y su actividad familiar puede verse frustrada. Por eso lo mejor es repartir tareas: siempre hay especias para preparar, arroz que limpiar, servir los alimentos, etc. Todo esto hace que todos se sientan incluidos y mantiene ocupados los posibles problemáticos.

Cuidado con el alcohol

Tenga bien en cuenta si en cenas anteriores fracasaron por la presencia del alcohol, si es así considere otras bebidas no alcohólicas como la sidra o alguna otra. Si considera muy indispensable la presencia de las bebidas alcohólicas haga cuentas para que se mantenga dentro de los límites razonables.

Ojo con las tecnologías

 Los selfies y las fotos familiares son geniales durante este tipo de actividades, pero manténgalas limitadas a un período de tiempo determinado, sobre todo  durante la cena. Puede hacer que  otros se sientan ignorados y faltos de respeto, y eso puede provocar conflictos y malestar.

Evite las rutinas

Es común que cuando este tipo de reuniones son tradiciones se asuman un grupo de patrones que pueden  hacer difícil vivir el momento, por eso lo mejor es tratar de hacer algo nuevo como invitar nuevas personas, pueden ser amigos cercanos a la familia o cambiar el lugar donde se realice la reunión familiar.

Mantén a los pequeños ocupados

Los niños pequeños pueden ser una partida extra de estrés durante un día que puede ser embarazoso. Asegúrese de que haya una actividad que los mantenga a los pequeños de la familia  ocupados. Valore si pueden realizar algunas labores sencillas como limpiar y poner la mesa o encargárselos a algún adolescente de la familia que se divierta con ellos.

Mantenga lejos los familiares con conflictos.

Si su primo y hermano no se llevan bien lo mejor sería que a la hora de sentarse en la mesa garantice que estén los más lejos posible uno de otro. Así garantizará que su cena no se convierta en una batalla. Igual funciona colocar a los que mejores se llevan juntos pues pueden ayudar a que la cena sea más amena.

Deje algunos temas lejos de la mesa

Los temas de política y religión nunca serán aconsejables pues pueden existir puntos de vista muy diferentes surgiendo así malestares innecesarios. También se considera de mal gusto preguntar sobre temas de la vida privada de algunos de los invitados como ruptura de alguna relación reciente, algún conflicto de pareja entre otros muchos pueden acabar con una hermosa velada.

No intentes cambiar el mundo

Estas actividades nunca serán el escenario para que trates de cambiar la vida de algún miembro de tu familia, decirle que cambie su dieta alimenticia, venda un carro o que pasar de un trabajo a otro. Recuerda que estas cenas tienen un carácter recreativo y no son para arreglar problemas.

Mente positiva siempre

Nunca asumas que la cena saldrá mal o será muy aburrida, es mejor asumir que será divertida y que quizás veas parientes que hace mucho no ves, que podrás aprender algo de los mayores y que todo lo que te digan sea para bien y no para mal. Disfruta la interacción con los demás. 

Da lo mejor de ti

Demuéstrale a tu familia que los amas y que son importantes para ti y estás ahí por esa razón por ellos.